Lo que no todos saben del incendio de la iglesia Santo Domingo

Lo que se presenta a continuación es  la publicación hecha en la página www. segundinos.cl  ; donde informan detalles del incendio de la iglesia Santo Domingo hace 55 años atrás donde nuestro Voluntario Honorario de la Institución y  Peñero don Rafael Cortés F. sufriera  un accidente.

La autoría corresponde a la página mencionada y agradecemos su valioso aporte para el conocimiento de los Voluntarios más jóvenes de nuestra Compañía.  _________________________________________

EL INCENDIO A las 15:15 horas del domingo 29 de septiembre de 1963, caían los timbres para dar aviso de un siniestro de grandes proporciones: La Iglesia de calle Santo Domingo. La Segunda compañía sale raudamente de su cuartel provisorio, el cuartel General, con su bomba “esmeralda”, dando la vuelta de la manzana para proceder a realizar sus armadas por calle 21 de mayo, las cuales consistieron en 2 ataque de 72mm y 4 ataques de 52mm. El trabajo fue arduo y muy complejo, ya que como se indicó en párrafos anteriores, la destrucción fue total, por lo que el trabajo del cuerpo de bomberos de Santiago fue de ocho horas y media. Más aun, la magnitud del incendio fue tal, que, por orden del Comandante, la Segunda “Esmeralda” puso en servicio el Transporte N° 2 (antigua bomba Ford de la Segunda) para que trabajase como bomba y apoyara las labores de extinción de este dantesco incendio“Reliquias, tesoros artísticos e imágenes religiosas veneradas por los fieles resultaron afectadas- consternación en todos los sectores ante la pérdida de una de las iglesias más antiguas del país- Intensa labor desplegada por miembros del Cuerpo de Bomberos- El fuego se originó a las 15:10 horas, a causa de un cortocircuito, cuando el templo se encontraba vacío- Varios voluntarios resultaron heridos y fueron atendidos en la Asistencia Pública”. Estas fueron las primeras líneas escritas en el diario El Mercurio el lunes 30 de septiembre de 1963. Junto con lo anterior, también se lee que momentos después de aparecer las primeras columnas de humo por las torres, se hicieron presente los bomberos para combatir el fuego. Premunidos de hachas y otras herramientas especiales trataron, en el primer instante, de derribar las puertas centrales de la iglesia, pero no lo consiguieron debido a la macicez de ellas. Mediante las escalas telescópicas lograron introducirse por las partes altas varios voluntarios, quienes lograron abrir las puertas por el interior y las ventanas por donde se colocaron las mangueras. Inmediatamente se organizó el trabajo de los equipos de voluntarios. Ya se había dado la alarma general y estaban presentes todas las compañías de Santiago. Por instrucciones de la comandancia, se extremaron esfuerzos para salvar los tesoros artísticos e imágenes sagradas. Así, los bomberos pudieron rescatar quemadas las imágenes de la Virgen de Pompeya, San Pancracio y san Martín de Porres. Del altar mayor fueron salvados el santísimo, el Cristo y otras especies sacramentales. Todos los altares, confesionarios, obras de arte de pinturas con imágenes sacras y escenas bíblicas fueron arrasados por el fuego. Según lo expuesto en el libro de guardia de la Comandancia, el despacho de la emergencia fue dada directamente por nuestra institución. Más puntualmente desde el cuartel de la Sexta compañía. La alarma fue dada cuando ya el fuego comprometía la casi totalidad de la techumbre y se propagaba rápidamente al resto de los elementos combustible en su interior. Se presumió en un principio que el origen de este gran incendio fue el órgano ubicado en el coro de la Iglesia, sobre el presbiterio, en el costado sur de ella y la causa, un accidente eléctrico en los motores que accionaban dicho instrumento o en la instalación eléctrica de él. Después de todo el esfuerzo desplegado, a las 23,05 se de por terminado el incendio. El material concurrente fue el siguiente: Bombas: 1, 2, 3, 4, 5, 13 Carros escalas: 7, 8 y 12 Carro Salvamento: 6 Mecánicas: 6, 7 y 8 BOMBEROS HERIDOS De pronto comenzó a desprenderse silenciosamente una viga, y, en medio de la expectación de bomberos y periodistas, el madero negro cayó, revotando en el piso y posteriormente golpeando la espalda a la altura de la cadera y la pierna izquierda, quien sin un grito ni quejido se desplomó alcanzando al voluntario Séptima Compañía Sr. Rafael Cortez Flores, a quien le cayó una viga. Durante la extinción del incendio y la remoción de escombros, resultaron heridos los siguientes voluntarios: Rafael Cortez Flores, Séptima Compañía; Grave, a quien cayó la viga quemada antes mencionada Mediana gravedad: Bernardo Martinez Parada Gastón Hurtado Angulo Enrique Folch Herrera Antonio Nasser Leves: Alfonso Jofré Parada Carlos Irarrazabal Wilson Leonel albornoz Morales Valentín Moya Garay Enrique Ortiz Díaz Charles Price Roberto Fuentes Masson Alberto Rubilar Luis Molina Arellano Oscar Zorgal Vargas Raúl Antibal

QUE PASO CON EL VOLUNTARIO SÉPTIMA COMPAÑÍA SR. RAFAEL CORTÉZ FLORES?  Don Rafael Cortéz Flores ingresa a la Séptima Compañía de Bomberos “Zapadores Franco Chilenos” del Cuerpo de Bomberos de Santiago un ya lejano 21 de diciembre de 1961, por lo que momento de su grave accidente, tan solo tenía 1 año 9 meses y 8 días de servicio. Cuenta don Rafael que durante el combate del incendio, recibieron la orden de ingresar a la iglesia a retirar un cofre que contenía el diezmo de los feligreses. En ese internado se desprende de la cúpula una viga que pega en el piso y de rebote le golpea la espalda y pierna izquierda. También destaca que el rebote de la misma viga le pega en la pala a su compañero de aquel entonces Antonio “Toñito” Nasser, quien sufre la fractura de una de sus muñecas. Volviendo a don Rafael, una vez sufrido el golpe pierde la conciencia y es trasladado al cuartel de la Sexta Compañía, ubicado provisoriamente en el Cuartel General. Dado que este gran incendio fue transmitido en directo por la televisión, obviamente sus padres se enteraron de la peor manera, ya que la información fue que la viga le había golpeado en la cabeza, acción que claramente lo habría matado de ipsofacto. Su padre presuroso concurre al lugar del incendio y se percata que su hijo estaba vivo y con algunos golpes de importancia. Finalmente don Rafael fue trasladado a su domicilio, donde al caer la noche comienza a sufrir mareos, vómitos y perdidas de conciencia. Acto seguido, el doctor y voluntario de la Séptima, Sr. Samuel Gelvestein S. lo va a visitar a su hogar, donde solicita el traslado inmediato al Hospital traumatológico. En resumidas cuentas, don Rafael termina con una trizadura en la cadera y múltiples contusiones, las cuales lo tuvieron alejado de su quehacer bomberil por aproximadamente 4 meses. Don Rafael Cortéz siguió su vida cotidiana y de servicio a su querida séptima y a la institución, llegando en esta última a servir el cargo de Inspector de Edificios y Cuarteles, siendo el último voluntario en servir este cargo antes de que se creara el cargo de Intendente General. Además, en su séptima sirvió por varios periodos los cargos de Consejero de Administración y Disciplina, así como el cargo de Capitán. Don Rafael jubila como Vicerrector de la Utem y continua viviendo la vida con gran pasión, lo que lo lleva a estar totalmente activo de sus quehacer personales y laborales.

Don Rafael Cortéz, Don Ricardo Thiele y Don Enzo Urrutia. Como se puede apreciar en la fecha de esta fotografía, don Rafael sigue participando con ahinco en su querida Séptima

**Fuente de información y autoría :  http://www.segundinos.cl

MMR.